Nota: Este es un artículo extenso, por lo que lo publicaremos en este blog en cuatro partes.
Abstract
Apocalipsis 17:9-11 figura entre los pasajes más difíciles del Apocalipsis y carece de consenso tanto entre escuelas de interpretación profética como dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Este artículo sintetiza esa diversidad en el adventismo y explora las razones hermenéuticas que explican interpretaciones divergentes pese al uso compartido del método historicista. Metodológicamente, realiza un estudio comparativo de líneas adventistas representativas, describiendo y evaluando sus propuestas e incorporando microexégesis y macroexégesis en clave de hermenéutica canónica (unidad Daniel–Apocalipsis, recapitulación y análisis intertextual). Los principales hallazgos son: (1) respecto de la bestia, se identifican tres líneas—Satanás; Roma papal (en continuidad con la bestia del mar de Ap 13); y un poder con tres manifestaciones (Ap 12; 13; 17)—y el análisis literario-intertextual favorece la segunda por los paralelos estructurales y narrativos entre Ap 13 y 17 (autoridad recibida, “era/no es/vendrá”, asombro, blasfemia/guerra contra los santos); (2) sobre los siete reyes, existen dos líneas—una que inicia con Babilonia y otra con Egipto—y, a partir de la unidad literaria Daniel–Apocalipsis, el uso de símbolos (“bestia”, “cabezas”, “montes”, “aguas”) y la recapitulación, se argumenta que la secuencia debe comenzar con Babilonia; además, “uno es” se entiende en un marco escatológico y no necesariamente como el “presente” de Juan.
Palabras claves: Siete reyes – Bestia – Identidad – Hermenéutica – Iglesia Adventista del Séptimo Día
Introducción
Uno de los textos más desafiantes en su interpretación en el libro de Apocalipsis es 17:9-11. Durante mucho tiempo, las escuelas de interpretación profética han propuesto diversas explicaciones para identificar a la bestia y a los siete reyes. Por ejemplo:
- El preterismo sugiere que la bestia fue Nerón y los siete reyes fueron siete emperadores del primer siglo,[1] o que los “siete reyes” representan todo el periodo de la dominación romana.[2]
- El futurismo considera que los siete reyes son imperios que han aparecido a lo largo de la historia, y que la bestia (el octavo) será un rey/individuo, el anticristo, que aparecerá antes del regreso de Jesucristo.[3]
- El idealismo no atribuye valor histórico al Apocalipsis y no propone reinos o individuos específicos.[4] Para los idealistas, estos siete reyes representan la maldad de todos los reinos que han existido desde la antigüedad.
- El historicismo sostiene que los siete reyes representan siete imperios mundiales a lo largo de la historia, y que la bestia simboliza un poder político-religioso (a menudo identificado como la Roma papal) o incluso Satanás mismo.[5] Sin embargo, no se ha alcanzado un consenso sobre cuáles serían específicamente estos reinos.
Por su parte, la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) aún no tiene una posición oficial sobre la identidad de la “bestia” y los “siete reyes” de Apocalipsis 17:9-11. Aunque el Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General ha propuesto una interpretación a través del artículo de Ekkehardt Mueller,[6] sus teólogos más representativos todavía no han llegado a un consenso.
Quizás el mayor desafío para el adventismo hoy es que, aunque sus teólogos utilizan el mismo método historicista, llegan a diferentes interpretaciones de determinados textos apocalípticos, visiones o cadenas proféticas, ya sea en Daniel o en Apocalipsis. Por ejemplo, esto se evidencia en la comprensión de Daniel 11-12,[7] las siete iglesias,[8] las siete trompetas,[9] entre otros.
Por supuesto, la identidad de la bestia y los siete reyes de Apocalipsis 17 no ha sido la excepción. Actualmente, en la IASD existen al menos dos líneas principales de interpretación para cada símbolo:
- Bestia. Algunos creen que representa al papado o a la misma bestia de Apocalipsis 13:1-10.[10] Otros sostienen que simboliza a Satanás,[11] y hay quienes piensan que representa tres fases distintas de la bestia actuando en diferentes momentos.[12]
- Siete reyes. Algunos teólogos inician con Egipto,[13] mientras que otros comienzan con Babilonia.[14] Además de estas dos líneas, algunos han argumentado que los siete reyes serían siete papas.[15]
No debería sorprender el enorme interés del adventismo por identificar a la bestia y a los siete reyes, ya que, al hacerlo, se podrá discernir qué reinos tendrán protagonismo en la crisis final.
Como es evidente, en la erudición no hay un consenso sobre la identidad de los siete reyes y la bestia de Apocalipsis 17:9-11;[16] entre los historicistas adventistas tampoco lo hay, a pesar de que todos utilizan el mismo método hermenéutico. Ante esta diversidad de propuestas en el adventismo, esta investigación busca responder la siguiente pregunta: ¿cuáles son las razones hermenéuticas por las que los teólogos adventistas llegan a distintas interpretaciones con respecto a la identidad de la “bestia” y los “siete reyes” de Apocalipsis 17:9-11, si todos ellos aparentemente usan el mismo método historicista?
Dado que se trata de un estudio comparativo, en este artículo se describirán las principales líneas de interpretación del adventismo actual.[17] Posteriormente, se evaluarán estas interpretaciones y se sugerirán algunas aproximaciones teológicas al texto en estudio. Luego, se identificarán las posibles razones hermenéuticas por las cuales los teólogos mencionados llegaron a distintas interpretaciones.[18] Finalmente, se presentarán las respectivas conclusiones.
1. Interpretaciones principales en la IASD actual
El libro de Apocalipsis es vital para la IASD, porque su identidad, mensaje y misión proféticos se fundamentan en este libro; esto se evidencia en su gran interés por comprenderlo y en sus publicaciones oficiales.[19] Sin embargo, esto ha provocado que en sus filas muchos sugieran distintas interpretaciones sobre el significado de sus símbolos y de sus cumplimientos proféticos. Un claro ejemplo de este desafío es la identidad de la bestia y de los siete reyes de Apocalipsis 17:9-11.[20]
1.1. “Bestia”
Hay al menos tres líneas interpretativas para la identidad de la “bestia” en Apocalipsis 17:9-11, que son las siguientes:
| Línea interpretativa | Teólogo |
| 1. La “bestia” simboliza a Satanás, y se la asemeja con el dragón de Apocalipsis 12. | Ekkehardt Mueller Edwin Reynolds |
| 2. La “bestia” simboliza a Roma papal, y se la asemeja con la bestia que sube del mar de Apocalipsis 13:1-10. | Norman Gulley Mervyn Maxwell Jacques Doukhan Ranko Stefanovic Roy Graf |
| 3. La bestia representa tres fases diferentes en Apocalipsis 12, 13 y 17. | Jon Paulien Hans LaRondelle Vanderlei Dorneles |
Tabla no. 1
Estas tres líneas de interpretación son diferentes. Por un lado, quienes sugieren que la bestia de Apocalipsis 17:9 representa a Satanás (Interpretación no. 1), consideran que este siempre ha obrado a través de los reyes de la historia, incluidos los siete mencionados en el texto bajo estudio. También sostienen que existen mayores vínculos entre la bestia de Apocalipsis 17 y el dragón de Apocalipsis 12.[21] En cuanto a sus acciones, afirman que, al igual que el enemigo de Dios obró mediante Roma para asesinar al niño Jesús (vv. 3-5) y mediante la Roma papal para asesinar a los santos durante la Edad Media y por 1260 años (vv. 6, 14), también habría obrado a través de los siete reyes a lo largo de la historia.[22]
Por otro lado, aquellos que optan por identificar a la bestia de Apocalipsis 17:9-11 como la misma bestia de Apocalipsis 13:1-10 (Interpretación no. 2),[23] argumentan que ambas comparten prácticamente las mismas características físicas[24] y actúan de manera similar.[25] Además, sostienen que el contexto de lucha, adoración y asombro es semejante en los capítulos 13 y 17:8-11,[26] lo que les permite llegar a la misma conclusión. Estos intérpretes piensan que el dragón y la bestia siempre se presentan en Apocalipsis como dos símbolos que representan realidades distintas, uno otorgando poder y autoridad al otro (Ap 13:1-3),[27] el primero obrando a través del segundo.[28] Así, la bestia de Apocalipsis 17 no podría ser Satanás, especialmente considerando que en Apocalipsis una “bestia” no representa entidades espirituales.[29]
Por su parte, los que se inclinan por las tres fases creen que “bestia” representa a un poder y que, como símbolo, tiene distintas manifestaciones.[30] En el capítulo 12, ella se manifiesta como un dragón, en el capítulo 13, como una bestia que sube del mar; y en el capítulo 17, como una bestia escarlata. Ellos no identifican a la bestia como Satanás, pero tampoco creen que sea la misma bestia que sube del mar.[31] Según LaRondelle: “el dragón, la bestia del mar y la bestia escarlata, cada una representa una cabeza particular o poder mundial”.[32] Esta línea considera que la palabra “bestia” tiene más de un significado en el libro de Apocalipsis, particularmente en el capítulo 17.
1.2. “Siete reyes”
Hay al menos dos líneas interpretativas para la identidad de los “siete reyes” en el texto bajo estudio, que son las siguientes:
| Interpretación | Teólogo | |
| Primera línea | 1. Babilonia 2. Medo-persa 3. Grecia 4. Roma imperial 5. Roma papal 6. Francia/naciones modernas/Estados Unidos 7. Roma papal | Norman Gulley William Shea Mervyn Maxwell Hans LaRondelle Jacques Doukhan Roy Graf |
| Segunda línea | 1. Egipto 2. Asiria 3. Babilonia 4. Medo-persa 5. Grecia 6. Roma imperial 7. Roma papal (Edad media) 8. Roma papal/Satanás después del milenio | Kenneth Strand Jon Paulien Ranko Stefanovic Ekkehardt Mueller Edwin Reynolds Vanderlei Dorneles |
Tabla no. 2
Como es evidente, ambas líneas interpretativas no coinciden en identificar al primer reino. La primera línea comienza con Babilonia, mientras que la segunda lo hace con Egipto. Sin embargo, los teólogos de ambas líneas no se ponen de acuerdo respecto a la identidad del sexto, séptimo y octavo reino. A continuación, se verá cómo estos teólogos refuerzan sus interpretaciones sobre el reino con el que se debe iniciar, pero difieren en las propuestas sobre la identidad de los últimos tres reinos.
Por un lado, quienes se inclinan por la primera línea interpretativa consideran que los siete reyes deberían comenzar con Babilonia y no con Egipto. Argumentan que existe una unidad literaria entre Daniel y Apocalipsis, sugiriendo que ambos libros son complementarios.[33] Dado que en Daniel los reinos proféticos comenzaron con Babilonia, lo mismo debería aplicarse al texto en estudio.[34] Para ellos, las naciones de Egipto y Asiria no están representadas como reinos proféticos ni en Daniel ni en Apocalipsis.[35] Además, creen que cuando Juan escribió “uno es” (refiriéndose al sexto), se refería al contexto del tiempo del fin de la visión en curso[36] y no de los días del profeta.[37] Algunos también suponen que, dado que el contexto literario de Apocalipsis 17:9-11 trata del juicio a Babilonia, los siete reinos deberían comenzar indudablemente con ella.[38]
Finalmente, en esta línea se coincide en el papel de la Roma papal en el tiempo del fin. Sin embargo, para identificar al sexto, séptimo y octavo reinos, algunos sugieren incluir la Revolución francesa (s. XIX d.C.)[39] y Estados Unidos (la segunda bestia de Ap 13).[40] Otros proponen que estos tres reinos podrían incluir algunas “democracias modernas desde la Revolución francesa, lo que supone el ateísmo y el secularismo contemporáneo”.[41]
Por otro lado, los que siguen la segunda línea interpretativa argumentan que los siete reinos deberían comenzar con Egipto y no con Babilonia. Ellos sugieren que los siete reinos han sido aquellos que han oprimido al pueblo del pacto a lo largo de la historia, y que tanto Egipto como Asiria deberían ser considerados entre los siete.[42] Para sustentar su argumento, algunos proponen que, dado que Apocalipsis 11:8 menciona a Egipto, este debería incluirse entre los siete.[43] Otros señalan que, como el contexto literario de Apocalipsis 17 se relaciona con las siete plagas, y estas aluden a las plagas registradas en Éxodo, Egipto debería ser uno de los reinos.[44] La base para iniciar con Egipto es el contexto histórico de “uno es”, que aparentemente se refiere a los días de Juan.[45] Según esta línea, cuando Juan escribió “uno es”, se estaba refiriendo al poder mundial de turno, es decir, Roma imperial;[46] por tanto, al contar los cinco reinos que han caído, se deben incluir Egipto y Asiria.[47]
Finalmente, respecto al sexto, séptimo y octavo reinos, algunos consideran que el octavo es Roma papal;[48] sin embargo, hay quienes creen que el octavo es Satanás, quien llega como tal para ser destruido, pero después del milenio.[49]
Referencias:
[1]Aún no existe consenso para determinar quiénes son estos siete emperadores. Para una evaluación, véase Kenneth A. Strand, “The Seven Heads: Do they Represent Roman Emperors?”, en Symposium on Revelation-Book II, ed. Frank Holbrook (Silver Spring, MD: Biblical Research Institute, 1992), 7:178-206. En adelante SR-2. Gregory K. Beale, Revelation, NIGTC (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1999), 872-876. Esta propuesta, en lugar de recurrir a la Escritura para identificar a los siete reyes, se fundamenta principalmente en fuentes extrabíblicas, como los mitos que circulaban en el primer siglo de la era cristiana.
[2]Entre ellos Josephine M. Ford, Revelation, ABC (Doubleday, NY: Doubleday, 1975), 38:289-291; Leonard L. Thompson, “Ordinary Lives: John and his First Readers”, en Reading the Book of Revelation: A Resource for Students, Number 44, ed. D. L. Barr (Atlanta: Society of Biblical Literature, 2003), 28; Craig R. Koester, Revelation: A New Translation with Introduction and Commentary, AYB (London: Yale University Press, 2014), 38A:690-692; Richard Bauckham, The Climax of Prophecy: Studies on the Book of Revelation (Edinburgh: T&T Clark, 1993), 404-416; Archibald T. Robertson, Imágenes verbales en el Nuevo Testamento (Terrassa: Clie, 1990), 6:461; Alfred Wikenhauser, El Apocalipsis de san Juan (Barcelona: Herder, 1969), 214; R. H. Charles, A Critical and Exegetical Commentary on the Revelation of St. John (Edimburg: T&T Clark, 1980), 60, 68-70; Elisabeth Schüssler Fiorenza, Apocalipsis: Visión de un mundo justo (Estella: Verbo Divino, 1997), 137; Craig S. Keener, The IVP Bible Background Commentary: New Testament, 2nd edition (Downers Grove, IL: IVP Academic, 2014), 763-764; Leon Morris, El Apocalipsis, trad. Ernesto Suarez (Buenos Aires: Ediciones Certeza, 1977), 248-250; Robert H. Mounce, Comentario al libro de Apocalipsis, trad. Pedro L. Gómez (Barcelona: Clie, 2007), 430; Henry Barclay Swete, The Apocalypse of st John: The Greek Text with Introduction Notes and Indices, 3rd ed.(London: Macmillan and Co., Limited, 1911), 220.
[3]Entre ellos, Robert L. Thomas, Revelation 8-22: An Exegetical Commentary, vol. 2 (Chicago, IL: Moody Press, 1995), 296-300; John F. Walvoord, Revelation: The John Waldvoord Prophecy Commentaries (Chicago, IL: Moody Press, 2011); Evis L. Carballosa, Apocalipsis: La consumación del plan eterno de Dios (Grand Rapids, MI: Portavoz, 1997), 332-335; Joseph A. Seiss, The Apocalypse (Grand Rapids, MI: Kregel Publicatons, 1987); Sunshine Ball, Daniel y Apocalipsis (Miami, FL: Vida, 2000), 132; Iván Barchuk, Explicación del libro de Apocalipsis (Barcelona: Clie, 1981), 243; Leonardo Castellani, El Apocalipsis de san Juan (Buenos Aires: Ediciones Paulinas, 1963), 269; Samuel Pérez Millos, Apocalipsis: Comentario exegético al texto griego del Nuevo Testamento (Barcelona: Clie, 2010), 1026-1028. Otros han argumentado que los siete reyes serían siete papas. Una respuesta bíblica e histórica a esta propuesta, se encuentra en, Roy Graf, “Las siete cabezas de la bestia de Apocalipsis 17: 11: ¿Siete papas?”, Estrategias 6, no. 2 (2009): 49-56.
[4]Quienes siguen esta línea, por ejemplo, están Beale, Revelation, 864-878; Gregory K. Beale y David H. Campbell, Revelation: A Shorter Commentary (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2015), 352-360; Stephen Smalley, The Revelation to John: A Commentary on the Greek Text of the Apocalypse (Downers Grove, IL: InterVersity Press, 2005), 484-487; William Hendriksen, More than Conquerors: An Interpretation of the Book of Revelation (Grand Rapids, MI: Baker, 1939), 174-175. Hay teólogos que prefieren identificar a los siete reyes, como siendo todos los reyes que han aparecido a lo largo de la historia; entre quienes siguen esta interpretación, por ejemplo, está Grant R. Osborne, Revelation, BECNT (Grand Rapids, MI: Baker Academic, 2002), 615-621.
[5]Ekkehardt Mueller, “The Beast of Revelation 17: A Suggestion”, consultado el 10 de enero de 2009, http://biblicalresearch.gc.adventist.org/documents/The%20Beast%20Revelation%2017, 1-49; Norman Gulley, ¡Cristo viene! Un enfoque cristocéntrico de los eventos de los últimos días, trad. David P. Gullón (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2003), 571; William Shea, “The Identification of the Seven Heads of the Beast in Revelation 17” (manuscrito no publicado); Roy Graf, “La relación entre las bestias de Apocalipsis 13:1-10 y Apocalipsis 17: Algunas implicancias”, Theologika 26, no. 2 (2011): 176-198; Strand, “The Seven Heads”, SR, 7:191; Jon Paulien, Armageddon at the Door (Hagerstown, MD: Autumn House, 2008), 204-223; Ranko Stefanoviç, Revelation of Jesus Christ: Commentary on the Book of Revelation (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2002), 512; ibid., “The Seven Heads of the Beast in Revelation 17”, Ministry, diciembre, 2013, 16-19; Edwin Reynolds, “The Seven-Headed Beast of Revelation 17”, Asia Adventist Seminary Studies 6 (2003), 34-50; Mervyn Maxwell, Apocalipsis: Sus revelaciones, trad. ACES (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1991), 475; Hans LaRondelle, Las profecías del fin, trad. David Gullón(Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1999), 416-419; Jacques Doukhan, Secretos de Apocalipsis: El Apocalipsis visto a través de los ojos hebreos, trad. Claudia Blath(Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2008), 174-176; Pablo Millanao, “Apocalipsis 17:9-11: Una visión de las siete cabezas bestiales y la mujer ramera”, Advenimiento 3, no. 1 (2006): 72-90; Vanderlei Dorneles, “The Eighth Empire: New Hipotheses for the Symbols of Revelation 17”, Andrews University Seminary Student Journal 1, no. 2 (2015): 17-33. En adelante AUSS.
[6]“The Beast of Revelation 17: A Suggestion”, 1-49.
[7]Zdravko Stefanovic, Daniel, Wisdom to the Wise: Commentary on the Book of Daniel (Nampa, ID: Pacific Press, 2007); Héctor Urrutia, Profecías apocalípticas de Daniel: ¿Vendrá el fin el 2012? (Chile, 2012); Roger Ruiz, “Daniel 11:40–12:3 and 12:13: Narrative Flow and Chronological Relationships as Eschatological Indicators of Temporality”, Eschatology: From an Adventist Perspective, 55-76; Jacques Doukhan, Secretos de Daniel, trad. Miguel Á. Valdivia (Doral, FL: APIA, 2008); Artur A. Stele, “Resurrection in Daniel 12 and its Contribution to the Theology of the Book of Daniel” (PhD diss., Andrews University, 1996); William Shea, Daniel: Una guía para el estudioso, trad. Raúl Lozano (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2010); Merling Alomía, Daniel: “el varón muy amado de Dios”, vol. 2 (Lima: Theologika, 2008).
[8]Jon Paulien, “The End of Historicism? Reflections on the Adventist Approach to Biblical apocalyptic-Part One”, Journal of the Adventist Theological Society 14, no. 2 (2003): 180-208, en adelante JATS; Denis Fortin, “Ellen White’s Interpretation and Use of the Seven Letters of Revelation”, JATS 18, no. 2 (2007): 202-222; Eric Richter, “¿Históricas o proféticas? Aproximación hermenéutica a las siete iglesias del Apocalipsis”, Advenimiento 9, no. 2 (2021): 1-18; Clinton Wahlen, “Letters to the seven churches: historical or prophetic?”, Ministry Magazine, noviembre de 2007, 12-15.
[9]Stefanovic, The Revelation of Christ, 283-363; LaRondelle, 167-243; Jon Paulien, “El historicismo y las siete trompetas”, Ministerio adventista, marzo-abril, 2013; Ángel M. Rodríguez, “Issues in the interpretation of the Seven Trumpets of Revelation”, Ministry, enero, 2012, 6-10.
[10]Por ejemplo: Gulley, Maxwell, Doukhan, Stefanovic y Graf.
[11]Entre ellos Mueller y Reynolds.
[12]Por ejemplo, están Paulien, LaRondelle y Dorneles.
[13]Como Mueller, Paulien, Strand, Reynolds, Stefanovic y Dorneles.
[14]Entre ellos Gulley, LaRondelle, Doukhan y Graf.
[15]“Actualmente estamos viviendo bajo el reinado del 8vo ‘rey’, el último papa”, consultado el 24 de abril de 2021, https://www.worldslastchance.com/spanish/end-time-prophecy/revelaciones-17-profeca-de-los-siete-reyes-8-rey-identificado.html. Una respuesta a esta propuesta, se encuentra en, Roy Graf, “Las siete cabezas de la bestia de Apocalipsis 17:11: ¿Siete papas?”, Estrategias 6, no. 2 (2009): 49-56; Mueller, “Challenges to the Adventist Interpretation of Apocalyptic Literature”, 53-56. Aunque Strand, 7:178-206, no responde directamente a quienes apoyan esta interpretación, presenta argumentos sólidos que sugieren que los siete reyes no pueden ser siete individuos.
[16]Lo que sí es un consenso oficial entre los adventistas es que los “siete reyes” no representan individuos, sino reinos que han existido a lo largo de la historia. Ver Laszlo Gallusz, “How Soon is ‘Soon’? Reading the Language of Eschatological Imminence in the Book of Revelation”, en Eschatology: From an Adventist Perspective, Proceedings of the Fourth International Bible Conference, ed. Elias Brasil de Souza, A. Rahel Wells, Laszlo Gallusz y Denis Kaiser (Silver Spring, MD: Biblical Research Institute, 2021), 287-288.
[17]Por razones de espacio, esta investigación: 1) no incluye estudios de caso concretos ni análisis históricos acerca de cómo estas ideas han influido en la práctica adventista —como la predicación y el cumplimiento de la misión—; 2) tampoco se centra en evaluar lo que otras denominaciones sostienen respecto al texto en estudio, aunque sí se citan aportes de diversos eruditos pertenecientes a otras escuelas de interpretación profética; 3) no presenta una sección específica dedicada a los riesgos o problemas de cada línea interpretativa, aunque en la sección 2 se mencionan algunos de ellos. En consecuencia, el estudio se delimita a la descripción y evaluación de las líneas interpretativas vigentes dentro de la IASD. Para un panorama más amplio sobre este y otros temas relacionados, véase Ekkehardt Mueller, “Challenges to the Adventist Interpretation of Apocalyptic Literature”, Journal of Asia Adventist Seminary 13, no. 1 (2010): 53-56; ibid., “Preaching Revelation”, DavarLogos 23, no. 1 (2024): 41-67; Ranko Stefanovic, “Challenges of Futurism to the Adventist Prophetic Interpretation of Revelation”, en Eschatology: From an Adventist Perspective, Proceedings of the Fourth International Bible Conference, ed. Elias Brasil de Souza, A. Rahel Wells, Laszlo Gallusz y Denis Kaiser (Silver Spring, MD: Biblical Research Institute, 2021), 263-278; Carmelo Martines, “Apocalipsis: variadas interpretaciones, Intento de soluciones”, DavarLogos 12, no. 1-2 (2013): 93-108; Gluder Quispe, The Apocalypse in Seventh-day Adventist Interpretation (Lima: Universidad Peruana Unión, 2013),Wagner Kuhn, “Adventist Theological-Missiology: Contextualization in Mission and Ministry”, JATS 27, no. 1-2 (2016): 175-208.
[18]Es importante considerar a Carmelo Martínez, quien describe las principales interpretaciones de la bestia y los siete reyes, y evalúa brevemente cada una de ellas al final. Ver su artículo “Apocalipsis 17: Una aproximación exegética, histórica y teológica”, DavarLogos 17, no. 1 (2018): 51-71. Él sugiere que los siete reyes deberían iniciar con Babilonia, el sexto representaría a las democracias modernas desde la revolución francesa (interpretación semejante a la de LaRondelle), el séptimo sería el protestantismo de los Estados Unidos y el octavo podría ser Roma papal restaurada. Un estudio similar elaboró Marcos de Benedicto, “A Bela e a Fera: Como Decifrar a Identidades da Meretriz e da Besta de Apocalipse 17”, Revista Adventista (Brasil), octubre, 2020, 12-18.
[19]Para un mayor estudio, ver Fernando Canale, “Hermenéutica, teología y remanente”, en Pensar la iglesia hoy: Hacia una eclesiología adventista, ed. Gerald Klingbeil, et al (Entre Ríos, Argentina: Universidad Adventista del Plata, 2002); George Knight, La visión apocalíptica y la castración del adventismo (Miami, FL: Asociación Publicadora Interamericana, 2008); S. Höschele, “The Remnant Concept in Early Adventism: From Apocalyptic Antisectarianism to an Eschatological Denominational Ecclesiology”, Andrews University Seminary Studies 51, no. 2 (2013); Ángel M. Rodríguez, “Los adventistas y el método histórico-crítico”, en Entendiendo las sagradas Escrituras: Un enfoque adventista, ed. George Reid (Miami, FL: Asociación Publicadora Interamericana, 2008); Oscar S. Mendoza, “La Educación Adventista y su razón de ser”, Apuntes universitarios 6, no. 1 (2016): 23-32; ibid., “El Remanente en Apocalipsis 12 al 14 y la Iglesia Adventista del Séptimo Día”, Didajé 1, no. 1 (2012): 75-107.
[20]Al describir las líneas interpretativas sobre la identidad de la bestia y de los reyes, si en caso mal interpreto a algún autor, pido las disculpas del caso.
[21]Mueller, 13-14: “However, it seems that the links between the dragon and the scarlet beast are stronger than those between the sea beast and the beast from the abyss. In addition, it is probable that the differences between the two can be explained more easily than the differences between the sea beast and the scarlet beast”.
[22]Reynolds, 101: “This Dragon/Beast is the same one seen in chap. 12, acting through his heads to accomplish his will on earth”.
[23]Stefanovic, Revelation, 514: “The parallel in the wording between Revelation 13:8 and 17:8 confirms the view that the beast upon which end-time prostitute Babylon sits is the same religious-political power that has a long history of persecuting the faithful followers of Christ”.
[24]Maxwell, 475-476: “La bestia de Apocalipsis 17 es la misma bestia con cuerpo de leopardo del capítulo 13, ya que ambas surgen del mar, y tienen siete cabezas y diez cuernos. Parecería haber cuatro animales simbólicos en los capítulos 12, 13 y 17: el dragón, la bestia con cuernos de cordero, la bestia con cuerpo de leopardo que sale del mar y la bestia color escarlata que sale del mar”.
[25]Doukhan, 174: “Esta es la misma bestia que la bestia del mar del capítulo 13 que, como recordamos, procuraba recibir adoración al igual que Dios (Apoc. 13:4). Ambas bestias son igualmente blasfemas (Apoc. 17:3; comparar con 13:6)”.
[26]Graf, 187-188.
[27]Ibid., 185-186: “Esto sugiere implícitamente que la bestia no puede ser Satanás. No tendría sentido que el dragón se otorgue autoridad a sí mismo”.
[28]Gulley, 571: “Esa es la razón por la cual Satanás tiene tanto cabezas como cuernos mientras obró a través de cada uno, y también con la bestia por medio de la cual también trabajó Satanás”.
[29]Dorneles, 20: “However, the scarlet beast should not be identified as Satan, since animals, beasts, and horns represent secular political powers, not spiritual entities (see Dan 7:17, 24; 8:20, 21)”.
[30]Paulien, 212: “Si esto es así, el dragón del capítulo 12, la bestia que surge del mar en el capítulo 13 y la bestia escarlata del capítulo 17 manifiestan tres fases diferentes de una sola bestia”.
[31]Dorneles, 22: “And it is possible to say that the same symbol is reconfigured in Rev 12, 13, and 17 according to a new perspective in each vision”. La interpetación de Dorneles se basa a la de Paulien.
[32]LaRondelle, 417.
[33]Martines, “Apocalipsis 17”, 67: “Si los libros de Daniel y Apocalipsis se complementan mutuamente, entonces la sucesión de reinos debería ser la misma: se debería comenzar a contar desde Babilonia”.
[34]Doukhan, 176: “La bestia de diez cuernos de Apocalipsis 13 cubre los cinco períodos históricos predichos por Daniel 7: Babilonia, los medos y los persas, Grecia, Roma y el cuerno pequeño. Esta es la primera fase, los cinco reyes mencionados en Apocalipsis 17: 10”. Cf. Graf, 197.
[35]Gulley, 571: “Prefiero decir que las cinco naciones son Babilonia, Persia, Grecia, Roma pagana y Roma papal, ya que estas, a diferencia de Egipto y Asiria, son las que se encuentran en Daniel, la fuente clave para el Apocalipsis”.
[36]LaRondelle, 418: “Por lo tanto, parece más sabio adoptar el punto de vista escatológico presentado por el mismo ángel que trae la plaga”.
[37]Maxwell, 475-476: “¿no deberíamos interpretar Apocalipsis 17 desde el punto de vista del período 1798/1844 y, más adelante, la época del juicio y del fin del tiempo?”. Cf. Shea, 6.
[38]Martines, “Apocalipsis 17”, 67.
[39]LaRondelle, 425: “La cabeza 6 es la cabeza herida cuando la bestia ‘no es’ (Apoc. 17:8, 11), que es el tiempo entre la Revolución Francesa y nuestros días”.
[40]Millanao, 90; Martines, “Apocalipsis 17”, 68.
[41]Martines, “Apocalipsis 17”, 68. Aparentemente, su interpretación se basaría a LaRondelle.
[42]Dorneles, 24: “However, this viewpoint ignores the background of the dragon and beasts in the whole OT that indicates Egypt and Assyria as part of the persecutors kings represented by those symbols”.
[43]Mueller, “The Beast of Revelation 17”, 37: “there is additional information found in Revelation which points to Egypt as the first empire. Egypt is mentioned by name in Rev 11:8. Although this Egypt is a symbolical Egypt, because it is said that the Lord was crucified there, it still reminds us of the ancient empire of the Pharaohs”.
[44]Mueller, “The Beast of Revelation 17”, 37: “It is the earliest empire mentioned in Revelation. Furthermore, Strand has shown that the first five trumpets and the first five plagues are modeled after the Egyptian plagues. Therefore, he talks about the ‘Exodus from Egypt Motif’ in Revelation”.
[45]Paulien, 220: “The present, past and future are not based on the visionary epoch, but on the terms of the prophet’s physical location and time frame. This principle has profound implications for the interpretation of difficult apocalyptic texts, such as Revelation 17:7-11”.
[46]Ranko Stefanovic: “Therefore, the key to decoding the meaning of these seven heads lies in the sixth kingdom, which is described as ‘is’. This ‘is’ refers to John’s time” (“The Seven Heads of the Beast in Revelation 17”, Ministry, December, 2013, 18).
[47]Reynolds, 105: “Using the biblical criteria for the behavior and characteristics of the other heads of the Beast, Assyria and Egypt, respectively, in reverse order, seem to fit the criteria”.
[48]Stefanovic, “The Seven Heads”, 18: “This seventh power will reappear as the eighth head at the end of time and will exercise the same authority as it did during the Middle Ages”.
[49]Mueller, “The Beast of Revelation 17”, 45: “After the Millennium Satan is released from the abyss. He is active as described in Rev 20. As such he is the eighth and of the seven. But he will be judged and annihilated”




