Actualmente, uno de los asuntos más discutidos en la Iglesia Adventista del Séptimo Día es la Teología de la Última Generación (TUG). Esta teología se discutía mayormente en las aulas; sin embargo, por la mala influencia de Esteban Bohr, la TUG pasó de las aulas hacia algunas de nuestras iglesias. Hay algunos adventistas, sobre todo aquellos que se dedican a ver temas en Internet, que se están inclinando hacia esta teología y persisten en sostener que es bíblica. Sin embargo, como se verá en este documento, la TUG, sobre todo sus fundamentos, es antibíblica y nuestra iglesia está llamada a continuar rechazándola.[1]
1. ¿En qué consiste la TUG?
Propiamente dicho, la TUG es una corriente en el adventismo que ha intentado desarrollar una teología de los 144.000 sellados de Apocalipsis 7 y 14, pero centrándose en el aspecto moral. Según esta teología, en la crisis final,[2] los 144.000 lograrán un estado moral impecable, no alcanzado por ninguna generación pasada, con el fin de obtener la victoria. Gracias a esta impecabilidad, la vindicación divina recién se logrará.
Con el fin de justificar esta teología, sus adherentes sostienen que: a) en su encarnación, Cristo habría tenido la misma naturaleza pecaminosa que la nuestra;[3] b) el pecado no es un estado, sino únicamente una acción;[4] c) la perfección que experimentarán los 144.000 será una impecabilidad moral total;[5] d) la vindicación divina no se habría completado en el ministerio terrenal de Cristo ni en la cruz, sino que esta se logrará gracias a la santidad que experimentarán los 144.000.[6]
Por supuesto, bíblicamente, sí se puede desarrollar una teología de los 144.000. La Teología de los 144.000 responde a las siguientes preguntas: ¿qué enseñan las Escrituras acerca de los 144.000 sellados de Apocalipsis? ¿Qué revelan Daniel y Apocalipsis sobre la experiencia de salvación de este grupo en la crisis final? Recordemos que la Biblia sí habla de una última generación de creyentes, a saber, los 144.000 sellados; y, como este grupo selecto está involucrado en la crisis final, su estudio implica el análisis de las siguientes profecías y verdades:
- La lluvia tardía y el fuerte pregón
- El sellamiento de Apocalipsis 7
- La obra del Espíritu Santo
- El pecado
- El gran conflicto
- Las siete plagas postreras
- El sello de Dios y la marca de la bestia
- El Armagedón
- La perfección cristiana o la santificación
- La experiencia de la salvación
- Los diez mandamientos y el reposo sabático
- La gran tribulación
- La segunda venida de Cristo
- La adoración, entre otras.
Al abordar diversas profecías relacionadas con la crisis final y otras verdades consignadas en la Biblia —especialmente aquellas vinculadas con la experiencia de la salvación y, más específicamente, con la perfección cristiana—, el lector puede, como parte de su reflexión teológica, formular y proponer una teología fundamentada, por supuesto, en las propias Escrituras.
¿Nuestra iglesia ha desarrollado una teología acerca de los 144.000? En una obra exclusiva como tal, no; sin embargo, sí hay varios estudios oficiales y semioficiales al respecto. Por ejemplo, se pueden leer los estudios de Elena de White;[7] Beatrice Neall, en su artículo “Sealed Saints and the Tribulation”;[8] y Ekkehardt Mueller, en su publicación “The 144000 and the Great Multitude”.[9] En cuanto a verdades como la salvación, la naturaleza pecaminosa, el ser humano, la naturaleza humana de Cristo en la encarnación, entre otras, que están vinculadas a la experiencia de la salvación del grupo bajo estudio, uno puede revisar Creencias de los adventistas del séptimo día[10] y el Tratado de Teología adventista.[11] En todas estas publicaciones se evidencia que el adventismo sí tiene una posición oficial muy marcada en contra de los fundamentos de la TUG.
El problema es el siguiente: así como nuestra iglesia ha desarrollado una teología acerca de los 144.000, algunos de sus teólogos y predicadores también lo han hecho, sobre todo los del ala ultraconservadora o perfeccionista.
Entonces, hoy no existen grupos de teólogos proponiendo cada uno su respectiva teología sobre los 144.000, como erróneamente sugirió Esteban Bohr;[12] en realidad, lo que se ve es la teología desarrollada por nuestra iglesia y sostenida oficial y semioficialmente, frente a la TUG de Millian Andreasen.[13]
El problema se agudiza cuando algunos predicadores van en contra de lo que sostenemos como iglesia, sugiriendo interpretaciones erróneas que, en vez de aportar a una Teología de los 144.000, la tergiversan y la contaminan. ¿Cuál es el peligro? Que, mientras la teología de los 144.000 desarrollada por nuestra iglesia conduce al cristiano a la perfección cristiana, la TUG desarrollada por Andreasen y sus seguidores guía hoy al creyente hacia el perfeccionismo; y, como el “perfeccionismo” es “cualquier forma de falsificación teológica o distorsión religiosa del concepto bíblico de perfección”,[14] sin lugar a dudas debe ser rechazado.
Entonces, ¿qué enseña la Teología de los 144.000 desde una perspectiva bíblica?
Que, en la segunda etapa de la crisis final, después de terminado el tiempo de gracia (Apoc. 15:5-8), los 144.000 sellados serán hijos de Dios que perseverarán en la fe (Apoc. 14:12) pese a la gran tribulación que experimentarán (Apoc. 7:14), la cual será provocada por Babilonia. Ellos, aun teniendo la naturaleza pecaminosa (Apoc. 7:14), no serán dominados por el pecado, sino que continuarán experimentando la perfección cristiana, dependiendo de la obra del Espíritu Santo (Apoc. 14:4) y obedeciendo los diez mandamientos (Apoc. 14:12). Como el Señor Jesucristo regresará en plena tribulación (Dan. 12:1), los 144.000 serán librados de las manos de Babilonia apocalíptica, serán transformados (1 Cor. 15:51-53) y serán llevados al cielo (Apoc. 14:1).
2. ¿Cuáles son los antecedentes de la TUG de Andreasen?
Algunos consideran a Andreasen el “padre” de la TUG, mientras que otros atribuyen ese papel a E. J. Waggoner, debido a la notable semejanza entre las interpretaciones de ambos. Además, A. T. Jones sostenía ideas similares. “Por lo tanto, parece más que apropiado concluir que la teología de Waggoner tuvo una influencia manifiesta en la de Andreasen”.[15] Según Woodrow Whidden,
Andreasen se convirtió en el vínculo teológico entre la teología de Jones, Waggoner y Prescott posterior a 1888 (no en 1888) y los grupos adventistas que surgieron a mediados del siglo XX, y que persisten hasta hoy, en reacción al libro Preguntas sobre doctrina.[16]
Tanto Waggoner como Andreasen creyeron que: 1) Cristo habría tenido una naturaleza humana caída; 2) la vindicación de Dios se completará solo por medio de una obediencia perfecta de los 144.000; 3) la obediencia de Cristo no fue suficiente para la vindicación cósmica; por ello, se necesitaría de la última generación, entre otras ideas.[17]
Tal vez, lo más preocupante haya sido la posible influencia de Edward Irving en Waggoner y Jones. Según Whidden, “Irving podría ser la fuente principal de la teología de E. J. Waggoner y A. T. Jones con respecto a la naturaleza humana caída de Cristo”;[18] específicamente en el asunto de la naturaleza humana de Jesucristo y su relación con la expiación y la salvación.[19]
Irving fue un pastor calvinista que sirvió en Escocia e Inglaterra, y vivió entre los años 1792 y 1834.[20] Él declaró lo siguiente sobre la naturaleza humana de Cristo: “… holy as He is, pure as He is, yet temptable, mortal, and corruptible as ours — until the resurrection changed its form and fashion altogether”;[21] no solo eso: “This is the change which passed upon Christ’s body in the tomb: that principle of sin which inherits in flesh, and makes it mortal and corruptible…”.[22]
La perspectiva de Irving, según la cual Jesús habría tenido una naturaleza humana caída, puede llevar a la conclusión de que Cristo se habría autoexpiado en la cruz o redimido su propia aparente naturaleza pecaminosa.[23] No sorprende que el mismo Jones indicara que Cristo, al asumir una naturaleza pecaminosa, le dio la oportunidad al Padre para que lo salvara; léanse sus propias palabras:
“Él [Jesús] era nuestro ‘yo’ pecaminoso en la carne, y en la carne estaban todas estas tendencias al pecado agitándose en su carne para inducirlo a consentir en pecar. Pero Él mismo no se abstuvo de pecar. Haberlo hecho habría sido manifestarse a sí mismo contra el poder de Satanás, y esto habría destruido el plan de salvación… Por lo tanto, [Jesús] se mantuvo completamente fuera, se vació a sí mismo, y al reprimirse, dio al Padre una oportunidad para ingresar y obrar contra la carne pecaminosa y salvarlo a Él [Jesús] y salvarnos en Él”.[24]
El pensamiento de Waggoner y Jones influyó en gran medida en Andreasen, y eso se evidenció en su libro The Sanctuary Service. ¿De qué manera? Leamos el pensamiento de Waggoner:
“La Palabra fue hecha carne perfecta en Adán, pero en Cristo la Palabra fue hecha carne caída. Cristo descendió a lo más hondo, y ahí está la Palabra-carne, carne pecaminosa”.[25]
“Dios demostrará lo que Él puede hacer [en el hombre] a pesar de la corrupción y mortalidad. Él ha condenado el pecado en la carne, mostrando que aun en carne pecaminosa, él [hombre] puede vivir una vida sin pecado. Su vida perfecta [de Cristo] será manifestada en la carne mortal, así que todos lo veremos en las siete ultimas plagas, como ustedes lo saben”.[26]
Por su parte, Jones creía que:
“En la carne de Jesucristo… estuvieron las mismas tendencias al pecado que se encuentran en usted y en mi… Y así, estando en la semejanza de carne pecaminosa, Él condenó al pecado en la carne… Esto significa sencillamente que todas las tendencias al pecado que están en la carne humana estuvieron en su carne humana, y no permitió que ninguna de ellas siquiera apareciera, Él las conquistó todas”.[27]
“Finalmente, tenemos tanto de la naturaleza divina de Cristo en nosotros, que podemos tomar el arco con la fuerza suficiente para dar en el blanco, y entonces estaremos guardando los mandamientos de Dios… Quienes vivan hasta el fin, estarán sin pecado antes que Él venga, teniendo mucho del ser de Cristo en ellos, que puedan ‘dar en el blanco’ todo el tiempo y permanezcan sin culpa sin un intercesor”.[28]
Si bien es cierto que lo que ellos presentaron en el Congreso de Minneapolis de 1888 fue dirigido por el Espíritu Santo—me refiero al asunto de la justificación por la fe—, con respecto a los fundamentos de la TUG, es evidente que no hubo iluminación ni conducción divina, en absoluto. Después de Minneapolis, Waggoner y Jones se inclinaron por malinterpretar con mayor frecuencia las Escrituras.
Actualmente, la vasta mayoría de la erudición adventista está en contra de la TUG; son pocos los que la favorecen. Sin embargo, hay ciertos predicadores muy influyentes que se han inclinado por sostener aquella teología. Obsérvense algunos nombres:
| Teología de los 144.000 (bíblica) | TUG (antibíblica) |
| Elena de White (profetisa) Ángel M. Rodríguez John Peckham Ekkehardt Mueller Félix Cortez Hans LaRondelle Beatrice Neall Ranko Stefanovic | Milian Andreasen Herbert Douglas Mervyn Maxwell Esteban Bohr Dennis Priebe Doug Batchelor Kevin Paulson Larry Kirkpatrick |
Como es evidente, en la primera columna se enlista los nombres de quienes respaldan la teología registrada en la Biblia, lo escrito por Elena de White y lo que nuestra iglesia sostiene oficialmente. En la segunda columna, se encuentran los nombres de quienes han intentado y continúan intentando imponer una teología contraria a la revelación bíblica y a la sostenida por el adventismo.
Referencias:
[1]Para una exploración más profunda de la TUG y una evaluación de sus argumentos antibíblicos, se recomienda consultar Jiří Moskala y John Peckham, ed., God’s Character and the Last Generation (Nampa, ID: Pacific Press, 2018). En español: El carácter de Dios y la última generación (Doral, FL: Inter-American Division Publishing Association, 2022); Ángel M. Rodríguez, “Theology of the Last Generation: A Chapter in Adventist Theological Discussions”, en Al Aire del Espíritu: Festschrift al Dr. Roberto Badenas, ed. Ramón C. Gelabert y Víctor Armenteros (Libertador San Martín: Universidad Adventista del Plata, 2013), 199-213. Una versión ampliada y en español: “M. L. Andreasen, Elena G. de White y la teología de la última generación”, en El don de profecía y el ministerio de Elena G. de White, ed. Denis Kaiser, S. Yeury Ferreira y Joel Iparraguirre (Manhasset, NY: Greater New York Conference of Seventh-day Adventists – Ministerios Hispanos, 2021), 155-181; George Knight, End-Time Events and The Last Generation: The Explosive 1950s (Nampa, ID: Pacific Press, 2018); Reinder Bruinsma, In All Humility: Saying No to Last Generation Theology (Westlake Village, CA: Oak&Acorn, 2018); Héctor Delgado, La última generación: ¿Cuál es el papel que desempeñarán los santos en el tiempo del fin? (Bronx, NY: Grafe, 2023); Félix H. Cortez, “Perfection is a Process of Constant Growth in Christ”, Perspective Digest, July, 2023; ibid., “La teología de la última generación”, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=DTfG60UBvjU (consultado: 3 de noviembre, 2023); Alberto Timm, “La teología de la última generación”, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=6KOroav4G7Y (consultado: 3 de noviembre, 2023); Omar Ojanama, Evangelio falso (Lima: GITISAC, 2026).
[2]Entiéndase por “crisis final” a aquellas profecías que tendrán su cumplimiento en el futuro y antes de la segunda venida. Esta crisis será generada por el anticristo, con el objetivo de promover el reposo dominical y asesinar a quienes no lo adorasen. Ver Oscar S. Mendoza, ”¿Cuáles son los eventos proféticos de la crisis final?”, en El fin está cerca: Una mirada a las profecías bíblicas, ed. Jiří Moskala, et. al. (Manhasset, NY: Greater New York Conference of Seventh-day Adventists – Ministerios Hispanos, 2022); Gerhard Pfandl, “Elena White y la escatología adventista”, en «Porque cerca está el día de YHWH»: Estudios en escatología, ed. Alvaro F. Rodríguez y Roy E. Graf (Lima, Perú: Ediciones Theologika – Universidad Peruana Unión, 2018), 231-246; Donald Mansell, El perfil de la crisis venidera (Nampa, ID: Pacific Press, 1999).
[3]Esteban Bohr, “At the symposium I presented the post-lapsarian view—that is, that at the incarnation Jesus took Adam’s sinful nature” (“Last Generation Theology: Anti-Gospel or Bible Truth?”, Secrets Unseald, https://archive.org/stream/sda-stephen-bohr-last-generation-theology/SDA%20-%20Stephen%20Bohr%20-%20Last%20Generation%20Theology_djvu.txt, 15).
[4]Kevin D. Paulson, “That human beings become sinners by choice, not by merely being born with a fallen nature”. Ver What is… Last Generation Theology? (Ukiah, CA: Last Generation for Christ Publications, 2021), 5.
[5]“Is it possible to gain a total victory over sin while living in a sinful nature?” (Bohr, “Last Generation Theology”, 17); “That through the same divine power used by Jesus while on earth, human beings in this life can live without sinning, and that when a generation of believers achieves this experience through God’s power, God’s character will be vindicated before the universe and Jesus will return” (Paulson, 5).
[6]Dennis Priebe, “At the cross not all of Satan’s lawyer-like charges had been answered” (“God at Risk”, Dennis Priebe, https://www.dennispriebe.com/free-documents/god-at-risk/, consultado: 1 de julio, 2026); Priebe agregó: “The most important thing is the clearing of God’s name from the false accusations made by Satan” (ibid.).
[7]Ver Primeros escritos (Washington, DC: Ellen G. White Estate, Inc., 2012), 14-20; ibid., Mensajes selectos, vol. 1 (Washington, DC: Ellen G. White Estate, Inc., 2012), 206-207; ibid.., Testimonios para la Iglesia, vol. 1 (Washington, DC: Ellen G. White Estate, Inc., 2012), 61-64; ibid.., Eventos de los últimos días (Washington, DC: Ellen G. White Estate, Inc., 2012), 227-229.
[8]“Sealed Saints and the Tribulation”, en Symposium on Revelation: Introductory and Exegetical Studies – Book 1, ed. Frank Holbrook (Silver Spring: Review and Herald Publishing Association, 1992), 6:245-277.
[9]“The 144,000 and the Great Multitude”, Biblical Research Institute, http://www.adventistbiblicalresearch.org/documents/144,000greatmultitude.htm (consultado: 16 de Abril, 2008). Ver también Ibid., “Introduction to the Ecclesiology of the Book of Revelation”, Biblical Research Institute, https://adventistbiblicalresearch.org/articles/introduction-to-the-ecclesiology-of-the-book-of-revelation (consultado: 21 de junio, 2026); ibid., “The Sealing of Humans in Revelation 7:2-3 and 9:4”, https://adventistbiblicalresearch.org/articles/the-sealing-of-humans-in-revelation-7-2-3-and-9-4 (consultado: 21 de junio, 2026); Ellen G. White Estate, “Counsel Regarding the Question of the 144,000”, https://adventistbiblicalresearch.org/articles/counsel-regarding-the-question-of-the-144000 (consultado: 21 de junio, 2026).
[10]Creencias de los adventistas del séptimo día, trad. Miguel Valdivia y Armando Collins (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007).
[11]Tratado de teología adventista del séptimo día, ed. Raoul Dederen, trad. Aecio Cairus (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2015).
[12]Él declaró lo siguiente: “En el presente, existe en la Iglesia Adventista del Séptimo Día dos puntos de vista en cuanto a la última generación y la perfección. Los dos grupos…” (“Pastor Esteban Bohr. ‘La Teologia De La Ultima Generacion’ 2023”, YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=j_CW_G51xss&t=1135s [consultado: 29 de mayo, 2026]).
[13]The Sanctuary Service (Hagerstown, MD: Review and Herald Publishing Association, 1947), 299-335.
[14]Hans LaRondelle, Perfection and Perfectionism: A Dogmatic-Ethical Study of Biblical Perfection and Phenomenal Perfectionism (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 1979), 246.
[15]Woodrow W. Whidden, II, “Raíces históricas de la Teología de la Última Generación”, en El carácter de Dios y la última generación, eds. Jiří Moskala y John C. Peckham (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2021), 57.
[16]Ibid., 51.
[17]Ibid., 55-58.
[18]Ibid., 37.
[19]Para un mayor estudio, ver Woodrow W. Whidden, II y Remwil Tornalejo, “Edward Irving on the Sinful Human Nature of Christ: A Response and Critique from an Arminian/Adventist Perspective”, Journal of Asia Adventist Seminary 12, nro. 2 (2009): 151-166.
[20]Ibid.
[21]Edward Irving, carta de 6 de julio de 1832, Londres, citado en William Kelly, “The Catholic Apostolic Body, or Irvingites”, The Bible Treasury, vol. 17; en línea: https://www.stempublishing.com/authors/kelly/8_Bt/Irving.html
[22]The Revelation of Jesus Christ: The Vision of Heaven (London, 1831), 72.
[23]Ver Darius W. Jankiewicz, “Jesucristo, nuestro Salvador y ejemplo”, El carácter de Dios, 305.
[24]“The Third Angel’s Message, no. 18”, General Conference Bulletin, 26 de febrero de 1895, 349. La cursiva es para énfasis.
[25]“Studies in the Book of Hebrews, no. 5”, General Conference Bulletin, 17 de febrero de 1897, 57.
[26]General Conference Bulletin, 09 de abril de 1901, 146.
[27]“The Third Angel’s Message, no. 15”, General Conference Bulletin, 22 de agosto de 1895, 302.
[28]“Fifth Righteousness Sermon at Ottawa, Kansas”, Topeka Daily Capital, 18 de mayo de 1889, 5.




